Alfredo Adame es condenado tras perder demanda contra Gustavo Adolfo Infante, ¿irá a prisión?: él rompe el silencio | Univision Famosos – USFTB
A las afueras de los juzgados de la Ciudad de México, los abogados del comunicador dieron a conocer que Alfredo Adame fue condenado a “33 días de trabajo en favor de la comunidad” y a pagar una “multa de 67 mil 628 pesos”, que pueden ser “conmutados a otros 16 días de trabajo”.
“A final de cuentas él ya fue condenado. Él ante la sociedad ya es un delincuente. Un juez determinó que él cometió un delito y ese fue de discriminación, lo cual genera un precedente importante porque cualquier persona que se sienta ofendida o que le cause un agravio puede denunciarlo”, explicaron a TVNotas.
“Nosotros no estamos conformes con lo que impuso el juez. Creemos que con el desahogo de la audiencia hay elementos para imponer una pena mayor y lo que vamos a hacer es apelar”, agregaron.
Finalmente, explicaron que a finales de octubre se realizará una nueva audiencia para dar “lectura y explicación de sentencia” y que será a partir de esa fecha que comenzará “el cómputo de 10 días” para que ellos, como defensa de Gustavo Adolfo Infante, puedan apelar la resolución del juez.
Luego de que el juez dictara condena, Alfredo Adame rompió el silencio y confirmó que en los próximos días realizaría “trabajo comunitario” como parte de su condena.
“Igual me llevan, no sé, a alguna clínica o alguna delegación. A lo mejor a podar pasto, parques… Ahorita vamos a evaluar (si se apela la decisión del juez) porque me culpan por discriminación, no por mentiroso, porque mentiras no dije”, expresó a TVNotas.
“Además, este marrano le puso el saco a una señora de 85 años, cuando nunca dije ningún nombre, nunca señale absolutamente nada con esta persona y bueno, algunos otros factores con los que no… entonces, mentiroso, no soy”, agregó.
Finalmente, Alfredo Adame señaló que esta situación no le dejó ninguna “lección de vida” y que por lo tanto no cambiaría su comportamiento.
“Nada, no aprendí nada… No le cambio ni un ápice a mi comportamiento. Yo digo las verdades porque tengo los pelos de la burra en la mano y al que se las merece, se las digo. Esto solo fue un proceso dilatorio de este p*nd*** para que no siguiera hablando de él”, concluyó.