Así fue el partido de James en Nacional vs Medellín por la Copa BetPlay
Nacional venció 3-2 aL Medellín en el estadio Atanasio Girardot y clasificó a las semifinales de la Copa BetPlay. En un clásico de eliminación directa, James Rodríguez disputó su primer duelo antioqueño con la camiseta verdolaga y terminó siendo determinante con la asistencia para el gol de Andrés Román, una anotación clave en un cierre de partido lleno de tensión.
Lucas González incluyó a James en la formación titular, pero el Medellín dejó claro desde el comienzo que no le concedería espacios. Al minuto 4, Joaquín Varela le cometió una fuerte entrada en la mitad de la cancha que calentó el clásico. El volante colombiano reclamó al árbitro Wilmar Roldán, aunque continuó participando en el juego.
Dos minutos después, James esperaba solo dentro del área en posición de remate, pero Andrés Román no le entregó el balón y el mediocampista le reclamó por la acción. Al minuto 9, intentó generar peligro por su cuenta: recibió un pase filtrado de Elías Cabrera y remató al arco defendido por Éder Chaux, aunque sin la potencia suficiente para vencerlo.
Sin embargo, el aporte de James durante el primer tiempo no se limitó a sus intervenciones con el balón. El colombiano también asumió responsabilidades defensivas, se involucró en la presión colectiva y trabajó para recuperar la posesión. Su sacrificio sin pelota fue importante para el funcionamiento de Nacional, que necesitaba responder a la intensidad del Medellín y mantener el control de la mitad de la cancha. James alternó sus intervenciones ofensivas con esfuerzos para cerrar espacios y ayudar a sus compañeros en la recuperación.
Con el paso de los minutos, Nacional encontró en la pelota quieta una de sus principales armas ofensivas. Edwin Cardona ejecutó el tiro de esquina que César Haydar convirtió en gol de cabeza al minuto 23, después de que el VAR le anulara una anotación previa por fuera de juego. Antes del descanso, otro cobro de Cardona terminó en el autogol de Frank Fabra para el 2-0.
James no participó directamente en esas anotaciones, pero siguió buscando espacios para conectar con sus compañeros y darle claridad a la salida del equipo verdolaga. Su trabajo también pasó por sostener la presión y colaborar en la recuperación, una faceta que complementó su función como organizador del juego.
En el segundo tiempo, sin embargo, su influencia en el partido disminuyó. Nacional perdió el control de la pelota durante varios pasajes y el Medellín adelantó sus líneas, lo que obligó al equipo verdolaga a replegarse y defender más cerca de su propia área. En ese contexto, James tuvo menos continuidad con el balón y tampoco logró sostener el mismo nivel de colaboración defensiva que había mostrado durante la primera mitad. El desgaste físico acumulado pudo influir en esa caída de su producción.
Al minuto 63, Agustín Martegani descontó desde el punto penal y le dio esperanzas al conjunto poderoso. La reacción del Medellín encontró una respuesta inmediata de Nacional, con James como protagonista.
Al minuto 65, el volante filtró un pase para Andrés Román en una acción en la que estuvo cerca de perder el equilibrio. El lateral recibió el balón, avanzó hacia el área y definió con un remate potente por debajo de Chaux para establecer el 3-1. La asistencia llegó en un momento clave, cuando el rival comenzaba a acercarse en el marcador y Nacional necesitaba recuperar tranquilidad.
El Medellín no bajó los brazos. Al minuto 68, Didier Moreno recibió tarjeta amarilla por una infracción sobre James. Un minuto después, Martegani marcó nuevamente y puso el 3-2, un resultado que devolvió la incertidumbre al clásico.
Antes de ser sustituido, James volvió a mostrar su visión de juego. En una acción ofensiva de Nacional, filtró un pase entre líneas para Juan Manuel Rengifo, quien ingresó al área y se preparaba para rematar, pero Frank Fabra apareció con un cierre oportuno para evitar el cuarto gol verdolaga.
El balance de James tuvo dos caras. Durante el primer tiempo se destacó por su sacrificio defensivo, su participación en la presión y su trabajo para recuperar la pelota. En la segunda mitad perdió protagonismo a medida que Nacional cedió la iniciativa, aunque dejó una acción decisiva con la asistencia para Román. No fue una actuación constante durante los 90 minutos, pero su aporte ofensivo apareció en un momento determinante para que el equipo consiguiera la clasificación.